miércoles, 30 de septiembre de 2015

EXPERIMENTO: SECADO DE PIMIENTOS

Rincón de experimentos
   15. Secado de pimientos


Aprovechamos el mes de septiembre para realizar la cosecha del pimiento de bola en su estado de madurez. Estamos en la época en la que de manera tradicional y artesanal y desde hace muchos años en nuestro municipio de Molina de Segura, huertanos y huertanas
emplearon las largas horas de calor del verano para secar el pimiento de bola cosechado bien maduro y rojo. Pimiento de bola seco al que los monjes jerónimos, allá por el siglo XVI  y en el pueblo de la Ñora, cercano a la ciudad de Murcia, bautizaron con el nombre de ñora en consideración a dicha localidad murciana. En esta ocasión, y con los niños y niñas de nuestro centro ponemos en práctica el secado de frutos de la huerta, como técnica de conservación bien antigua, en este caso el pimiento de bola y el resultado final, la ñora.



Parar qué realizamos nuestro experimento:

Ponemos en práctica esta experiencia para que nuestro alumnado tenga conocimiento del proceso de secado de pimiento como una técnica para la conservación de este fruto y que permite que no se estropee y conserve su buen sabor y olor para posteriormente, utilizarlo para condimentar y  aromatizar en distintos platos de cocina y además, como conservante en productos elaborados.

Igualmente, van a descubrir los elementos esenciales que se requiere para la realización del secado de frutos.

Materiales:

·        Pimientos de bola y guindillas.
·        Hilo
·        Tijeras



Pimientos de bola 



Pimientos guindilla 

Procedimiento:

Se escogen los pimientos de bola y guindillas.


Se parten por la mitad algunos de los pimientos y se observa su interior, su pulpa roja y las semillas.


Se comprueba el olor característico y penetrante de los pimientos.



Se cortan trozos de hilo.


Se coge un hilo y se anuda al pedúnculo que une a los pimientos con el tallo de la planta.




Una vez que todos los pimientos de bola están ligados a un trozo de hilo, se unen todos los hilos y se forman ristras de pimientos de bola.




Se cuelgan las ristras en lugar soleado y ventilado hasta que queden completamente secos los pimientos.


En este momento…¡tendremos las ñoras y las guindillas!

Tras el experimento:

El alumnado observará y comprobará:

·        Que los pimientos de bola se van secando poco a poco.
·        Que no se pudren ni se estropean.
·        Al finalizar el proceso de secado se ha producido una modificación del color y que el aspecto de los pimientos, su cáscara, es rugosa.
·        Que las ñoras  y las guindillas se han deshidratado y por tanto su masa es menor.
·        Que al partir las ñoras y las guindillas, en su interior, las semillas se mantienen bien conservadas y que desprende un buen extraordinario olor característico.




En casa podrán observar y probar alguna receta en la que se emplee la ñora o guindilla como condimento y para potenciar el aroma. 




domingo, 27 de septiembre de 2015

CAVA Y LIMPIEZA

Cava y limpieza



Alumnado 4º B 

Cancionero murciano




Aquellos huertanicos saltaban la cieca, jugaban a los bolos y al caliche, empuñaban la corvilla y la picaza.




Dos campesinos cavando la tierra (Van Gogh, 1989)































Hicimos la primera visita al huerto del presente curso escolar. Los niños y niñas estaban deseosos de recorrerlo y pisarlo.

Lo primero, realizamos un recorrido por los distintos bancalicos e hicimos  hincapié en las plantaciones de pimientos y berenjenas que aún nos quedan. El alumnado observó y curioseó con las distintas variedades de pimientos y berenjenas. Descubrieron las diferencias de su color, forma y tamaño.

A continuación, explicamos la importancia de llevar a cabo la tarea de cava y limpieza  para preparar la tierra y realizar las primeras siembras y plantaciones de la temporada de otoño. Se formaron distintos grupos y se repartieron las tareas.

Uno de los grupos eliminaban las hierbas de las zonas de paso, otros eliminaban las hierbas de los bancalicos y el resto cavaba y removía la tierra.

Finalmente, se recogieron las herramientas y nos despedimos hasta la próxima sesión.


Buenas ganas por parte del alumnado y… ¡mejor tarea realizada!


Con la azada sobre el hombro


Con la azada sobre el hombro 


baja el mozo al bancal. 


Sobre la fértil huerta


hileras de pimientos de bola esperan la cava


para que escapando el verano,


el recién otoño 


regale el preciado y precioso pimiento de bola rojo.

“Jugando en el pequeño huerto”


miércoles, 23 de septiembre de 2015

LO PRIMERO...¡LIMPIAR!

Lo primero…¡limpiar!



Pintura correspondiente al Mes de Marzo del calendario "Muy Ricas Horas del Duque de Berry"  (Herman, Paul, y Johan de Limbourg)



Sobre el campo de cultivo, los campesinos podan las vides, recogen los sarmientos y atan los haces hechos de leña viejos. Se limpian los campos y se prepara el suelo arando la tierra que acogerá las nuevos cultivos y nuevas cosechas.

“Sobre campos y huertos no pasa el tiempo, pasan cultivos y cosechas y campesinos y campesinas escriben historias que solo la tierra es testigo”.



Después de largos y soleados días de verano, nuestro huerto resistió los embistes del calor. Junto a las distintas variedades de pimientos que se plantaron y que aún continúan con viveza y  fuerza, nos encontramos con las plantas de tomates, calabacines, rábanos, judías…que llegaron a su decadencia y que había que retirarlas. Junto a estos, también tomaron viaje de despedida las malas hierbas que les acompañaron durante tantas jornadas calurosas y ardientes.


Después de todo un verano










































domingo, 20 de septiembre de 2015

EL HUERTO DE FILETAS

El huerto de Filetas

                            


Encontrándose Dafnis y Cloe juntos, se acercó a ellos un anciano, vestido con una zamarra, calzado con unas abarcas de piel sin curtir, con una alforja colgada, y esta alforja vieja. El anciano, una vez sentado entre ellos, les habló así:

“Yo, oh jovenzuelos, soy el viejo Filetas, tengo un huerto que, desde que por la vejez dejé de pastorear, con mis propias manos he cuidado y que me da cada estación todo cuanto traen las estaciones: en primavera, rosas, lirios, jacintos y violetas de ambas clases; en verano, adormideras, peras y toda suerte de manzanas. Ahora, vides, higueras, granados y verdes mirtos. En este huerto vienen a juntarse bandadas de aves con el alba, unas en busca de alimento, otras para cantar, pues está a cubierto y sombreado y tres manantiales me lo riegan. Se creería estar viendo un soto, si se quitara la cerca de piedra”.

                                                                                  Dafnis y Cloe, II, 3,3  (Longo de Lesbos)





Miro hacia atrás y encuentro que el tiempo no pasó, ¡Feliz reencuentro!